Ideación suicida

Ideación suicida

eguiluzLa Dra. Lourdes Eguiluz, profesora investigadora de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México Escuela Nacional de Estudios Profesionales Iztacala), en el área de Terapia Familiar y Clínica de Educación y Desarrollo y Jefa del Proyecto de Investigación Salud, Familia y Medio Ambiente, fue invitada por ESA*, (Escuela Sistémica Argentina) en Agosto de 1983, a exponer sobre su trabajo de investigación y asistencia sobre el trascendente tema de la Ideación Suicida y el Clima Social Familiar entre los jóvenes. Lo que sigue es la edición de la conferencia y del diálogo posterior con el público asistente. Además se agregan algunos citas de un artículo de la Dra. Lourdes Eguiluz y las referencias bibliográficas del mismo.

Voy a iniciar esta plática hablándoles brevemente sobre lo que hago en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde soy profesora e investigadora desde hace 25 años. La materia que imparto en licenciatura es Metodología de Investigación. Inicialmente enseñábamos a hacer investigación desde un marco conductista. La teoría conductual tiene una visión sobre el ser humano pensándolo como un robot que responde a estímulos del medio ambiente. Sin embargo, poco a poco hemos ido dejando atrás los modelos positivistas para entender y explicar al ser humano y las cosas que les ocurren a las personas desde un nuevo paradigma. Esto implica necesariamente un cambio de método.

A pesar de que el método experimental ha resultado ser sumamente eficaz para la investigación en el campo de las ciencias físicas y naturales, no resulta ser el más adecuado para estudiar la complejidad humana. Las nuevas formas de investigar basadas en la hermenéutica, la etnografía, la fenomenología y la dialéctica, implican necesariamente una visión cualitativa de los fenómenos. Me gustaría marcar algunas diferencias entre estas dos epistemologías. Mientras lo cuantitativo es enumerativo (describe y cuenta solamente los fenómenos), lo cualitativo es constructivo (construye la realidad subjetivamente), lo cuantitativo tiene interés en la verificación y lo cualitativo en generar conocimiento, el conocimiento cuantitativo es deductivo mientras que el segundo es inductivo, lo cuantitativo se ostenta como conocimiento objetivo, mientras que el conocimiento producto del método cualitativo se sabe y acepta proveniente de un sujeto que interpreta y describe los hechos, por lo que resulta necesariamente subjetivo.

Sin embargo, trabajar con metodología cualitativa y emplear sus herramientas no resulta tan sencillo, como el hecho de aplicar un cuestionario y obtener datos estadísticos. Los métodos cualitativos nos obligan a reflexionar durante todo el proceso, nos hace entender las cosas tomando en cuenta el contexto donde ocurren y sobre todo, nos compromete más en la investigación, porque aceptamos de inicio la propuesta hecha por el célebre cibernetista Ernest von Foester quien señalaba que «el investigador está presente siempre en lo observado».

Ideación Suicida en los jóvenes

Esta investigación que les presento, es la primera parte de una investigación mucho más amplia que va de lo cuantitativo a lo cualitativo, de lo simple a lo complejo y que implica no sólo la investigación sobre lo que está ocurriendo, sino también una propuesta de solución a los problemas detectados.

La primera fase la hemos iniciado en el mes de mayo pasado, el proyecto completo tendrá una duración aproximada de dos años. La primera parte es cuantitativa y su objetivo es conocer si los jóvenes estudiantes tienen ideación suicida, además de saber cuál es el clima social que reina en su familia y como pueden estos dos factores estar relacionados. Tanto la detección de ideación suicida, como la evaluación sobre el clima social familiar, se realizarán con dos instrumentos de medición seleccionados por su alta validez y confiabilidad.

Definimos ideación suicida como aquellos pensamientos intrusivos y repetitivos sobre la muerte autoinfringida, sobre las formas deseadas de morir y sobre los objetos, circunstancias y condiciones en que se propone morir.

Pensamos a nivel de hipótesis que los jóvenes inscritos en las carreras de la salud: medicina, enfermería, psicología, odontología por trabajar con personas y estar cercanos al dolor humano, están más propensos a pensar en la muerte que los estudiantes de otras carreras. También tomamos en cuenta como una variable importante la familia de procedencia, si el clima social familiar es positivo no habrá pensamientos suicidas o estos se presentarán muy esporádicamente.

Según las investigadoras Medina Mora y González Forteza del Instituto de Salud Mental, señalan que el suicidio puede entenderse como un proceso que comienza con la idea de suicidarse, pasa por la tentativa o los intentos de suicidio, hasta concluir con la muerte autoinfringida es decir con el suicidio consumado.

Consideramos que ese proceso podría truncarse si lo detenemos, es decir si lo descubrimos desde su primera fase. Al detectar a los jóvenes que tienen los puntajes más altos estamos en la posibilidad de ofrecerles terapia breve sistémica. Esta última fase también forma parte de la investigación. Porque las sesiones de terapia serían video-grabadas con el fin de analizarse y obtener datos que nos puedan servir para detectar no solo las causas sino las situaciones que han llevado a los jóvenes a pensar en el suicidio como una opción. En esta fase se emplearían entrevistas a profundidad e historias de vida como herramientas pertenecientes a la investigación cualitativa. Así con esta última fase cerraríamos las 3 partes que forman el proceso: investigación, enseñanza y servicio. A saber 1) la investigación cuantitativa a través de la medición y detección de la ideación suicida, 2) investigación cualitativa enfocada al servicio, la práctica clínica para la prevención y 3) la enseñanza del modelo de terapia breve sistémica a los alumnos del posgrado en Terapia Familiar.

Me gustaría comentarles algunos datos que hemos encontrado acerca de la Ideación suicida. Durante el congreso en el que participé recientemente en la ciudad de Salta, nos comentaban las compañeras que en algunas regiones de Argentina, están ocurriendo suicidios de gente cada vez mas joven, yo no sé si ustedes tienen conocimiento sobre ello. Sin embargo vemos que a pesar de que el suicidio se ha estudiado desde diferentes ciencias y desde distintos marcos teóricos, no se ha logrado aclarar porque la gente recurre al suicidio, ni que características presentan las personas proclives al suicidio.

Algo esta ocurriendo en las grandes ciudades como Tokio, Nueva York o México donde la gente recurre al suicidio como una forma de escapar de situaciones difíciles, probablemente tiene que ver con la situación económica, pero también tiene un correlato social. La familia donde participa el sujeto puede ser un disparador o un contenedor de la conducta suicida.

La muerte por suicidio constituye, después de los accidentes, la segunda causa de muerte entre los jóvenes de entre catorce a veinticuatro años. Las estadísticas que presenta en Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática, son datos que tenemos que afrontar, aunque no nos guste hablar de la muerte. Mucha gente piensa que no hay que hablar de la muerte, pretendiendo mantenerla alejada o incluso negarla. Algunas teorías psicológicas señalan que la ideación suicida expresada verbalmente es una forma de chantaje, aquí hay que tener cuidado; yo diría que nos detuviéramos a pensar si es válido éste recurso, porque aquí la equivocación no tiene cabida, de la muerte no hay regreso, entonces mejor pensemos si vale la pena hacer oídos sordos a éstas llamadas de auxilio.

En otra investigación que hicimos en 1995 sobre el suicidio, encontramos que algunas personas que recurrían a él, habían vivenciado recientemente un suicidio, de algún familiar: padre, hermano, primo; o habían tenido noticia de que una persona cercana afectivamente, se había suicidado, entonces parece como si el suicidio se contagiara.

Otro de los factores que están relacionados con la conducta suicida es la baja autoestima, esta circunstancia está relacionada con la depresión. Ambos son factores correlacionados con la ideación suicida y el suicidio consumado. También se ha encontrado que el fácil acceso a instrumentos de fuego u otros objetos peligrosos, favorecen que la idea se lleve al acto. Otros factores son la soledad, los problemas económicos, los problemas con los padres, con los compañeros. Las pérdidas en general, sean económicas, emocionales o afectivas, pueden llevar al pensamiento suicida.

Se ha encontrado que las personas que han tenido una infancia de violencia o personas que tienen historias de abuso físico o sexual, tienden a ampliar los sucesos negativos ocurridos en la vida adulta. Por ejemplo, la pérdida de un ser querido les hará un impacto mucho mayor, que a otra persona que no tuvo experiencias traumáticas en su infancia.

Otro elemento importante que encontramos son las relaciones familiares. Las personas que viven en una familia con buenos niveles de comunicación, con posibilidades de hablar y ser escuchados, no tienen tanta probabilidad de cometer suicidio como los muchachos que viven en una familia desarticulada, autoritaria, donde no existe la comunicación. La familia es un factor importante para la mayoría de los jóvenes, el ajuste emocional es mejor cuando estas familias son cohesivas, expresivas, y fomentan la independencia de sus miembros. Las familias demasiado amalgamadas o excesivamente autoritarias, que no fomentan la independencia, en donde a los hijos les cuesta mas trabajo desprenderse y se ven restringidos en su posibilidad de crecimiento, también pueden recurrir al suicidio como una forma de escape.

Hasta aquí, todo lo que corresponde a la investigación previa, a lo que ahora se ha dado en llamar «el estado del arte». Vamos en seguida a hablar sobre la investigación realizada.

Clima Social Familiar e Ideación Suicida

El objetivo de esta investigación fue evaluar el clima social que reina en la familia de los jóvenes estudiantes y relacionarlo con la ideación suicida.

Sujetos: participaron de manera voluntaria 100 jóvenes, con edades comprendidas de entre 17 a 26 años de edad, que asisten como alumnos de la licenciatura en psicología.

Instrumentos que utilizamos:

A los jóvenes se les aplicaron dos instrumentos: escala de ideación suicida elaborada por Roberts y la evaluación de clima social familiar de Moss. La aplicación de ambos instrumentos llevó entre 45 minutos y una hora. La escala de Ideación suicida evalúa la presencia de sentimientos y de pensamientos sobre la muerte. Mientras que la escala de clima social familiar sirve para conocer las características de la familia y evalúa tres aspectos importantes, uno es la relación de cohesión, otro es el desarrollo y un último aspecto es la estabilidad. En la parte de relaciones se evalúa la cohesión y la expresividad de conflicto, con todos los factores importantes dentro de lo que es lo relacional; dentro del aspecto de desarrollo se evalúa autonomía, comportamiento, intelectualidad, cultura social recreativa y moralidad, religiosidad. Y por último estabilidad donde se evalúa: organización y control.

La situación de evaluación:

Los instrumentos se aplicaron dentro del salón de clases con la autorización tanto de los profesores como de los alumnos que se ofrecieron como voluntarios para responder a los instrumentos.

Resultados obtenidos:

Los resultados nos indican que el 51% de los estudiantes de psicología pensó por lo menos en la última semana en suicidarse, lo cual es un dato sumamente alto. Les aclaro que ésta evaluación se hizo a términos del semestre; aquí tendríamos que efectuar una réplica para comprobar si aplicando los mismos instrumentos en otro momento del semestre los datos varían.

De las mujeres evaluadas, el 47% presentó algunos de los síntomas de Ideación suicida durante la semana anterior a la evaluación. Mientras que de los varones el 63.6%; lo cual indica que los hombres piensan mas en el suicidio que las mujeres. Este dato se contradice con lo encontrado en la bibliografía donde se señala que las mujeres piensan mas en suicidarse, lo intentan mas, pero no se suicidan tanto como los hombres.

Analizando el perfil de la muestra con Ideación suicida encontramos que el síntoma que se reportó con mas frecuencia fue el que indicaba sentimientos de no poder seguir adelante: el 22.8% de los hombres reportaron tener pensamientos sobre la muerte de uno a dos días durante la semana anterior a la evaluación y solo el 15.4% de las mujeres reportaron estos síntomas con la misma persistencia. En la escala de clima familiar se obtuvieron correlaciones entre las diez subescalas, como les decía al principio esta escala evalúa varios factores entonces entre ellos se sacaron correlaciones y se encontró una alta correlación entre los factores que conforman la prueba de clima social.

Las correlaciones entre la escala de ideación suicida y clima social familiar fueron negativas, esto significa que cuando en las áreas de clima familiar se obtienen puntajes altos, los puntajes en Ideación suicida son bajos; los tres factores que salieron más altos, lo que quiere decir que éstos factores no favorecen la ideación suicida son:

la cohesión familiar
la expresividad
la actuación
De acuerdo con los resultados las personas que presentaron mayor riesgo de Ideación suicida fueron los sujetos de sexo masculino, esto concuerda con los resultados encontrados en una investigación que en el 95 realizó una servidora más allá de que no podría ser comparada directamente porque durante esa investigación se usaron distintos instrumentos de medición.

Sin embargo en otra investigación, realizada por González Forteza también en México, se encontró que las mujeres tienen mayor prevalencia de Ideas suicidas lo cual suele atribuirse a cuestiones culturales ya que los hombres aunque tengan sentimientos depresivos no lo hablan. Puede ser que no lo admitan porque consideran que es una debilidad, los hombres en México son «muy machos»….y entonces no se permiten éstos sentimientos, por lo que parece preferible negarlos o transformar la depresión en agresión.

Estudiar la Ideación Suicida resulta bastante complejo, porque hay mucha gente que no sabe que tiene Ideación suicida o no quiere reflexionar seriamente en ello. Hay muchos comportamientos que llevan a la muerte como un proceso largo y que no se toman como actos suicidas propiamente dicho, por ejemplo: una persona que tiene diabetes y que sin embargo no se cuida; los trastornos de la alimentación como la bulimia o la anorexia, son formas de suicidio pero más a largo plazo.

Muchas costumbres de nuestros pueblos ancestrales, como los Aztecas, los Incas, están relacionadas con la muerte, se hacer rituales sobre la muerte el día 2 de noviembre; se hacen arreglos sobre las tumbas con flores de zempazuchitl, flores de un color amarillo naranja que crecen durante esa temporada, se hacen también comidas especiales que le gustaban al difunto, se hace un altar de muertos con velas y la foto de la persona muerta, además de una serie de tradiciones que demuestran que nuestros pueblos aceptaban la muerte como parte de la vida. En el museo de antropología en la Ciudad de México, hay una escultura tallada en piedra de onix, la mitad de la cabeza es una calavera y la otra mitad aparece encarnada, lo cual nos hace pensar que para las culturas prehispánicas la vida y la muerte pertenecen a la misma unidad. Esto se ha ido perdiendo, a la muerte la hemos dejado aparte, está separada, escindida de la vida. Hoy nadie quiere hablar de ella, nadie quiere tenerla presente.

Uno de los problemas que tuvimos en la investigación fue que muchos jóvenes cuando hablábamos sobre el objetivo de la investigación, decían que no querían ser evaluados, esto nos hace pensar que hay un rechazo hacia la muerte: «no me hagan pensar que voy a morir, porque me pongo mal»; hay un rechazo total, no se puede aceptar que el morir es parte de la condición humana, pero a pesar de ello, es la única certeza que tenemos.

Hasta aquí termina la investigación, pero me gustaría abrir un diálogo con ustedes sobre el tema, alguien quiere hacer alguna pregunta o comentario?

Diálogo con el público asistente

Pregunta: quería preguntarte si en algún momento encontraste una correlación entre hijos de suicidas (o con padres suicidados) y la tendencia de ellos?

Dra. Eguiluz: directamente no se realizó esa pregunta en ésta investigación, porque utilizamos instrumentos ya elaborados, pero en la investigación del ´95 una de mis preocupaciones era un poco lo que tú señalas, porque sí creo que hay un aprendizaje, yo sí pienso que hay posibilidades de que alguien que haya vivido esta experiencia puede intentarlo. Pero también está la posibilidad de reflexión y de cambio; y nunca llevarlo a cabo. El suicidio es algo que generalmente se oculta en la mayoría de las familias, porque es una situación muy penosa y dolorosa, y para algunos incluso de deshonra. Eso dificulta la posibilidad de ayudar terapéuticamente, cuando no se conoce con claridad lo ocurrido, pero lo extraño es que la mera sospecha puede llevar al mismo resultado.

Comentario: El tema de ocultar el suicidio, es bastante ancestral, se sabe que en Grecia Clásica, a los suicidas los enterraban separando la mano que había cometido el acto, del resto del cuerpo, socialmente esta mal visto, casi todas las culturas tienen un rechazo con respecto al suicidio, no siempre con la muerte, pero me parece que en general sí con el suicidio. Salvo cuando tienen un carácter mas espiritual, religioso, de entrega pero si es rechazado el suicidio «tradicional», en el que uno se quita la vida en un sentido mas egoísta.

Recuerdo una investigación con respecto a la cantidad de suicidios en Estados Unidos, donde parece que el índice de suicidios mas altos está entre los médicos y en especial en los psiquiatras, esto se lo asoció con el síndrome Bournout respecto al trabajo clínico de los psiquiatras. Ahora teniendo en cuenta su investigación, pareciera que los estudiantes de psicología antes de tener experiencias clínicas, ya tienen una predisposición alta, con lo cual pareciera que la elección de la carrera puede llegar a estar relacionada con eso, no solamente con el deterioro…

Dra. Eguiluz: Me parece muy interesante lo que decís, el hecho de que los estudiantes de psicología tienen alta ideación previo a tener la experiencia terapéutica, nos hace pensar que los trabajadores de la salud tienen mas posibilidades de suicidio que otros profesionales, lo cual podría estar condicionado por esto que ya existe desde antes.

Ahora si hacemos ésta pregunta que yo hago generalmente a los estudiantes de nuevo ingreso: ¿Porqué estas aquí?, o ¿Porqué decidiste estudiar psicología? La mayoría te va a contestar dos cosas:

«Porque quiero ayudar a otros», y «Porque me quiero ayudar a mí mismo», con ésta última respuesta vas a encontrar que es probable que éstos chicos tengan un problema de identidad, que hayan sufrido violencia física o agresiones muy fuertes, hayan sido violentados en el aspecto sexual; son jóvenes que tienen ya una problemática muy seria que tiene que ver con la identidad, la personalidad.

Es interesante este tema para hacer una investigación mas profunda, con esto que tú estás diciendo, creo que valdría la pena saber porque los muchachos quieren estudiar psicología y no otra carrera.

Pregunta: Cuando un adolescente juega con la muerte, por ejemplo en deportes de riesgo, y termina matándose, se podría considerar que eso es un suicidio o es un accidente?

Dra. Eguiluz: yo diría que oficialmente es un accidente pero psicológicamente sería un suicidio a largo plazo, es como el caso de los deportes de riesgo, cosas que la sociedad permite pero que sabemos que la persona está corriendo un gran riesgo. La pregunta obligada sería porque decidió ser torero, o ser corredor de autos? Ahí es donde deberíamos buscar, porque una vez que se convirtió en una profesión es muy difícil que la gente reconozca que está corriendo un riesgo, por ejemplo el policía, el bombero…

Comentario: Fenómenos como el samurai, los kamikaze, la semántica del sacrificio humano, tiene otra significación….

Dra. Eguiluz: La evaluación del acto suicida tienen que ver con las épocas, con las culturas, es muy diferente si el suicidio es considerado un acto de valor o de gran desprestigio. Entonces depende de la idea que se tenga, del significado que se le de al suicidio, se le va a permitir o no. Es la connotación social la que pone el signo de mas o de menos en el suicidio, no es la persona aislada, sino la persona dentro del grupo social.

Pregunta: ¿En cuanto a los métodos empleados para el suicidio, encontraron diferencias entre hombres y mujeres?

Dra. Eguiluz: Aquellos métodos que deteriorarían la imagen no son muy empleados por las mujeres, los hombres buscan una muerte mas violenta, recurren a la pistola. Si una mujer se daría un balazo, se lo daría en el corazón, pero el hombre se lo da en la cabeza, es muy simbólico, en los hombres «truenan las ideas «, en la mujer «truenan los sentimientos». Al hombre no le importa cómo quede el cadáver, a la mujer sí; la mujer es mas teatral, recurre al veneno por ejemplo, intenta mas el suicidio y no lo consuma, el hombre en cambio dice me suicido y punto, se suicida; la mujer lo intenta mas veces.

(*) Perspectivas Sistémicas agradece a los directores de ESA, el Lic. H. Serebrinsky y el Dr. M. Ceberio la invitación a la conferencia de la Dra. Lourdes Eguiluz.

Este artículo fue publicado en el nº 78 de Perspectivas Sistémicas (Septiembre- Octubre del 2003)

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Fuente: www.redsistemica.com.ar (por: Luz de Lourdes Eguiluz)

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