“El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia”, (Henry Ford).

El fracaso es parte de la vida, no existe ninguna persona que haya sido exitosa toda su vida. Al contrario, muchas personas que han obtenido importantes logros, siempre reconocen que detrás de un éxito hay muchos fracasos. Entonces, ¿por qué le tenemos tanto miedo a fracasar?

Primero hay que aclarar que es normal sentir miedo al fracaso, ¿existe alguien que le guste fracasar? También es normal sentir nerviosismo cuando emprendemos un nuevo proyecto, pues nadie tiene una bola mágica con la que pueda ver el futuro y saber si el resultado será un éxito o un fracaso.

El problema está cuando el miedo a fracasar nos paraliza y nos impide incluso intentarlo. Es entonces cuando ese miedo se transforma en una trampa mental que nos hace pensar en lo peor mucho antes de que lo intentemos, lo que coarta nuestra libertad, pues preferimos evitar las situaciones de riesgo.

El miedo al fracaso, en general, está condicionado por:

  • Cómo interpretamos la situación: ¿Es un aprendizaje o me estoy jugando la vida?
  • Cómo nos anticipamos: ¿Será el fin de mi carrera o es sólo un tropiezo?
  • Qué valoración le damos: ¿Si fracaso demostraré que no sirvo para nada o revelaré mi valentía y persistencia?

¿Qué alimenta nuestro miedo?

El miedo a fracasar aumenta cuando estamos en constante búsqueda de reconocimiento, es decir, cuando le damos excesiva importancia a la opinión de los demás.

También aumenta cuando nuestras expectativas son demasiado altas y desajustadas a la realidad. Esto, porque al no alcanzar “la gran meta” en el corto plazo terminamos menospreciando los pequeños avances que realizamos y, finalmente, considerado que sólo fracasamos.

La excesiva autocrítica también es un factor que alimenta nuestro miedo, ya que nos hace dudar de nuestras capacidades y enfocarnos sólo en los errores que cometemos. Los mismo cuando somos demasiado perfeccionistas, pues terminamos siempre sintiendo que hemos fracasado.

Por otra parte, la baja autoestima también alimenta nuestro miedo, pues tenemos una falta de autoconfianza, lo que nos hace siempre pensar negativo y esperar “lo peor”.

Finalmente, la baja tolerancia a la frustración también alimenta nuestro miedo, ya que cualquier obstáculo lo estaremos considerando un fracaso.

Tips para enfrentar el miedo a fracasar

Anota las posibilidades que se abren, tanto buenas como malas, en tu proyecto. En el caso de las negativas, distínguelas con un color según el grado de preocupación que te causa, por ejemplo, verde si no te preocupa mucho, amarillo se te preocupa medianamente y rojo si te preocupa demasiado. Posteriormente evalúa las posibles solucionen que tendría cada una.

Si es posible, pide a una persona de tu confianza que te ayude a realizar estos apuntes, pues otorgará un grado de objetividad.

Una vez que tengas anotadas las posibilidades negativas, compáralas con las positivas. Este ejercicio te ayudará a disminuir la ansiedad frente a lo incierto, pues ya habrás analizado los posibles escenarios y los respectivos caminos a seguir. Además te permitirá ver con mayor objetividad el resultado que puede tener tu proyecto.

Muchas personas después de hacer este ejercicio se dan cuenta de hay más opciones de tener éxito que de fracasar y se hacen conscientes de que su pesimismo es infundado.

También te ayudará el tener metas realistas. Si tu proyecto es comprar una casa, un auto y viajar en un plazo de un año, pero tu sueldo no es suficiente ni para el auto, claramente al cabo del año sentirás que fracasaste. Las metas son realistas cuando el resultado que queremos se condice con el plazo que nos otorgamos.

Elimina las frases negativas de tu vocabulario: No puedo, no resultará, no soy lo suficientemente bueno, entre otras.

Por último, recuerda siempre que cada experiencia es un aprendizaje.

Fuente: www.psicologosonline.cl

Share This