Psicóloga experta en asertividad y autoestima y autora de ‘Quiero aprender… a quererme con asertividad’

“Si te educan desde la dependencia hacia el qué dirán, desarrollarás una forma de comunicarte sumisa o agresiva, pero difícilmente asertiva”

La asertividad y la autoestima son conceptos inseparables, según la psicóloga Olga Castanyer, que nos explica cómo trabajar la empatía y la inteligencia emocional para comunicarnos de manera asertiva.

Una sana autoestima es la base para aprender a comunicarnos con los demás de manera asertiva, según afirma Olga Castanyer, psicóloga clínica y autora de Quiero aprender… a quererme con asertividad (Desclée De Brouwer, 2018), porque para hacernos respetar y respetar a los demás, añade, es necesario que primero nos respetemos a nosotros mismos. Olga, que está especializada en asertividad y autoestima y su aplicación en el ámbito clínico y en la educación desde hace 20 años, nos explica cómo comportarnos y relacionarnos de manera asertiva y cómo enseñar a nuestros hijos a hacerlo porque, asegura, todas las personas “tienen la capacidad de ser asertivas, independientemente de cómo sea su personalidad”.

Tu anterior libro ‘La asertividad: expresión de una sana autoestima’ ha alcanzado ya la 40ª edición. ¿Qué novedades sobre este tema has querido desarrollar en ‘Quiero aprender… a quererme con asertividad’?

He querido darle más énfasis a la parte interna de la asertividad, que es todo lo que tiene que ver con cómo nos tratamos, respetamos y cuidamos a nosotr@s mism@s.

Tú eres experta en autoestima y asertividad. ¿Es posible disfrutar de una sana autoestima y no ser asertivo a la hora de comunicarse con los demás?

Sí, es posible. La parte externa de la asertividad son las estrategias de comunicación asertiva, “cómo decimos qué”. Aunque tengamos una buena autoestima, podemos haber aprendido un modelo de comunicación sumiso, simplemente porque es lo que hemos visto y nadie nos ha enseñado a comunicarnos de forma asertiva, o habernos asentado en una comunicación agresiva porque nuestro puesto de trabajo nos lo exige y, a partir de ahí, no sabemos comunicarnos de otra forma.

Pero si está la base, que es una autoestima sana, aprender estrategias de comunicación asertiva es peccata minuta, y lo aprenderemos rápidamente.

¿Cuáles son las principales características de la personalidad y los factores ambientales que más dificultan el desarrollo de la asertividad?

Características de la personalidad, ninguna. Todas las personas tienen la capacidad de ser asertivas, independientemente de cómo sea su personalidad. Y cada persona tiene que buscar sus puntos fuertes para desarrollar su asertividad a partir de ahí.

Respecto a los factores ambientales, los que más dificultan el desarrollo de la asertividad son las pautas educativas que se reciben de niño. Si te educan desde la dependencia hacia el qué dirán, la imagen que des a los demás, etcétera, desarrollarás una forma de comunicarte sumisa o agresiva, pero difícilmente asertiva.

En los adultos, un entorno laboral hostil, una situación de acoso o una sensación de no pertenencia pueden derivar en conductas sumisas o agresivas

También hay factores ambientales que influyen de adultos: un entorno laboral hostil, una situación de acoso, una sensación de no pertenencia…, pueden derivar también en conductas sumisas o agresivas.

Cuando enumeras los derechos de la persona asertiva incluyes el “derecho a elegir no comportarme de forma asertiva”. ¿Significa eso que en determinadas circunstancias o situaciones es mejor comportarse o comunicarse de otra forma?

Si, por ejemplo, tienes un jefe que abusa de tu tiempo y energía, pero sabes que si te opones, te echa, y a la vez tienes una familia que depende de ti y te resultaría muy difícil encontrar otro trabajo con esta remuneración…, te puedes acoger al derecho a no ser asertivo, y aparentemente ceder ante el jefe y mostrar una conducta sumisa. En realidad, estás siendo asertivo contigo mismo, porque estás eligiendo, previa consulta contigo mismo, lo que más te interesa en esa situación concreta.

Enseñar a los niños a ser asertivos

La asertividad es una habilidad social que se puede aprender. ¿Qué deben hacer los padres para enseñar a sus hijos a ser asertivos desde pequeños?

En primer lugar, predicar con el ejemplo, y me refiero a querer y aceptar incondicionalmente al niño y mostrar respeto hacia sus gustos, intereses, capacidades…, aunque no sean las nuestras. Si el niño siente que se le respeta, aprenderá a respetarse a sí mismo. Si ve en los padres una conducta de respeto, aprenderá a respetar a los demás.

Hay que aprender a tolerar la frustración de que los demás no hagan lo que nosotros queremos en cada momento, respetándolos

En segundo lugar, y dentro del respeto a cómo sea el niño, educar en límites: igual que tú tienes unos límites, los demás también los tienen, y hay que aprender a tolerar la frustración de que los demás no hagan lo que nosotros queremos en cada momento, respetándolos.

Y finalmente no dejar pasar y, por el contrario, trabajar con tu hijo, todas aquellas situaciones que le estén afectando y tengan que ver con la asertividad: si otro niño le agrede; si quiere negarse a algo que el grupo quiere; si tiene que expresar una opinión o un gusto diferente a los del resto, etcétera.

Y en la escuela, ¿cómo crees que se podría acostumbrar a los niños a ponerse en el lugar de los demás, y evitar de esta forma que se produzcan situaciones como el bullying?

Trabajando la empatía y la inteligencia emocional. Estos conceptos deberían de figurar en las escuelas como temas transversales, que se pueden introducir en cualquier asignatura y en cualquier nivel educativo, y no como una asignatura suelta a la que no se le concede importancia.

Comunicación asertiva en las redes sociales y en la pareja

Las redes sociales se han convertido en los principales canales de comunicación para muchas personas, especialmente los más jóvenes. ¿Cuáles son las claves para que también esa comunicación resulte asertiva?

Por un lado, cuidar el lenguaje. La comunicación en las redes sociales se basa en un gran porcentaje en el lenguaje, aunque a veces se limite a ser una frase suelta. Con una expresión despreciativa o insultante se puede hacer mucho daño en las redes sociales, por la difusión que tiene. Pero también no respondiendo a una provocación, o respondiendo de forma inadecuada (respondiendo simplemente “jajaja”, sin más) se está mostrando una sumisión.

En las redes sociales la clave es enviar mensajes claros que muestren exactamente lo que se quiere decir, y cuidando mucho las expresiones que pueden dañar a otros

La clave es enviar mensajes claros, que muestren exactamente lo que se quiere decir, sin esperar que los demás sobreentiendan y, por supuesto, cuidando mucho las expresiones que pueden dañar a otros. Y si hay que decir no, se dice ‘no’ sin disimulos ni emoticones que puedan trivializar el mensaje.

Hablando de redes sociales… ¿Se puede distinguir si una persona tiene una baja autoestima o no es asertiva analizando su uso de las redes sociales?

Vaya por delante que nadie tiene derecho a analizar a los demás para saber si tienen buena o mala autoestima, porque podemos utilizar esa información, que no sabemos si es acertada, para hacer mucho daño a una persona. Pero sí; las redes sociales son comunicación, y en nuestra forma de comunicarnos mostramos mucho de nuestro ser.

La persona con buena autoestima no tendrá necesidad de mostrar una y otra vez lo que hace y lo bien que lo hace, porque no necesita la aprobación externa

La persona que depende de los demás, que busca la admiración, el reconocimiento, incluso la envidia de los otros, está demostrando no sentirse bien consigo misma y necesitar del beneplácito ajeno. Las redes sociales ofrecen muchas posibilidades de ejercer esta dependencia de la aprobación de la gente, pero una persona con buena autoestima no tendrá necesidad de mostrar una y otra vez lo que hace y lo bien que lo hace, porque no necesita de esa aprobación externa.

Y en las relaciones de pareja, ¿cómo podemos evitar ‘perder los papeles’ en una discusión y comunicarnos siempre con la otra persona con asertividad?

“Siempre” es una palabra que no es muy útil ya que, aun intentando ser lo más asertivos que podamos, somos seres emocionales y a veces nos dejamos invadir por nuestras emociones. Si perdemos frecuentemente los papeles con nuestra pareja, podemos analizar qué está pasando. Detectar qué estímulos (frases, actitudes, temas…) nos afectan y pueden tener como consecuencia que perdamos los papeles. Observarnos y comprobar qué señales nos manda el cuerpo cuando estamos a punto de estallar (¿apretamos los dientes? ¿Nos decimos internamente algo? ¿Cerramos los puños?).

Con esta información podemos intentar prevenir la siguiente situación y elaborar un plan de respuestas asertivas que podemos emitir cuando se toquen ciertos temas o notemos determinadas señales corporales.

Fuente: webconsultas.com

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