Muchas veces se nos olvida a los padres: estudiar no es fácil. Los niños tienen diferentes asignaturas y, de todas ellas, extraen nuevos conocimientos cada día. Su cerebro está en constante aprendizaje y la memoria se vuelve un aliado fundamental.

Tras un largo día en el colegio absorbiendo información, haciendo ejercicios y manteniendo la concentración, los niños llegan a casa y han de seguir estudiando, sobre todo cuando llegan a la educación primaria. ¿Crees que es fácil? La realidad es que no.

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a gestionar todo esto? Te damos una serie de consejos para conseguir que al niño le resulte fácil estudiar.

Consejos para lograr que al niño le resulte fácil estudiar

  1. No presionar: en ocasiones los padres queremos acabar cuanto antes con las tareas escolares. Sucede también que hemos apuntado a los niños a actividades extraescolares y nos empeñamos en que, según salen del colegio, se pongan a estudiar y además, lo hagan rapidito para poder llegar a karate… ¡error! Dejemos que descansen un poco, merienden y, si puede ser, jueguen en el parque un rato y relajen la mente.
  2. Ejercicio físico: ¿Sabes qué recomiendan para facilitar el estudio? Caminar, dicen los expertos que caminar un rato ayuda a que el cerebro funcione mejor ya que acelera la circulación sanguínea. Si volvéis caminando del colegio a casa, será un momento perfecto para oxigenar el cerebro y prepararlo para el estudio, además charlar de lo que ha ocurrido en el día.
  3. Respetar los descansos: una vez que el niño comience a estudiar, no podemos pretender que siga haciéndolo durante 2 horas seguidas. Ni rendirá, ni conseguirás que remate bien los deberes, es preferible que trabaje durante 20 o 25 minutos, haga un descanso de 5 minutos y así hasta que termine. Esos breves intermedios servirán para que coja fuerzas y al niño le resulte fácil estudiar.
  4. Leer en alto: ¿eres de los que habla solo? ¡Enhorabuena! Según los más reconocidos psiquiatras hablar en voz alta ayuda a pensar mejor, a organizar el pensamiento y a superarse a sí mismo. Por lo tanto, leer la lección en alto y que el niño se escuche a sí mismo, le ayudará a estudiar y memorizar mejor.
  5. No dejar el estudio para la noche: está comprobado que durante la primera mitad del día el cerebro rinde mucho más que durante la segunda. Postergar el estudio para la última hora del día o antes de ir a dormir no merece la pena, al niño le resultará mucho más difícil.
  6. Utilizar herramientas digitales: podemos aprovechar todo lo bueno que nos brinda las nuevas tecnologías. Dejar que el niño busque en Internet aquello que no sabe, o recuerde las tablas de multiplicar mediante aplicaciones. Estudiar así será mucho más fácil y divertido. ¿Conoces Google Académico? Los resultados que muestra son únicamente enfocados a las materias del colegio o la Universidad, y no muestra otro tipo de resultados. Una estupenda manera de ayudarle en el estudio.
  7. Hacer esquemas: puede que perdamos una tarde o dos explicándole al niño cómo realizar un esquema, pero la efectividad de los mismos es alabada por maestros y pedagogos. Es una forma visual de resumir el contenido a estudiar.

Fuente: guiainfantil.com

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